Historia de Francia



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Francia en la Edad Antigua

La historia de Francia propiamente dicha comienza con los galos, el grupo de celtas que llegó al territorio francés a partir del año 1500 AC. Esta fue la denominación que los romanos le dieron al pueblo celta, llamando Galia Transalpina o simplemente Galia a una de las dos zonas ocupadas por este, la región francesa. Los celtas galos eran agricultores y construían ciudades a modo de fuertes para protegerse de las invasiones de otros pueblos. La nobleza se dedicaba a la guerra y los druidas eran los sacerdotes. Por otra parte, para la historia de Francia no fue un hecho menor que los jonios, un pueblo griego, fundaran hacia el siglo VII AC. Massalia al sur de Francia (hoy Marsella), ya que ello desencadenaría la posterior llegada de los romanos, cambiando el rumbo histórico.

Massalia se volvió el centro de las varias colonias griegas sobre el Mar Mediterráneo. Por ello, ya hacia el siglo IV AC. se alió a Roma, protegiéndola de las invasiones de los galos sobre dicha ciudad. En el año 125 AC. fueron los soldados de Roma quienes tomaron la costa para ayudar a Massalia. Un momento clave en la historia de Francia fue la conquista de la Galia a manos de Cayo Julio César, en el año 51 AC., cuando venció al líder galo Vercingetórix. De este modo, luego de siglos de enfrentamientos los romanos vencieron a los galos y conquistaron sus tierras. La Galia Transalpina fue romanizándose, adoptando el modo de vida romano, el latín (lengua madre del francés), y, especialmente a partir del siglo II DC., la religión cristiana. La influencia romana fue clave en el desarrollo de Francia y su historia.

Con el gobierno del emperador Augusto, la Galia pasó a formar parte del Imperio Romano, paso crucial en la historia francesa. Fue él quien estableció la administración de la región, alentó la agricultura, fomentó la urbanización y ordenó la construcción de caminos y puentes para así favorecer el comercio. A su vez, la Galia funcionó como un freno para los pueblos germanos que amenazaban constantemente a Roma. Pero las tribus germánicas (burgundios, francos y visigodos, entre otros) continuaron asolando las tierras del Imperio.

Hacia el siglo IV DC. los francos volvieron a atacar a los romanos y el emperador Juliano logró la paz cediéndoles una parte de la Galia Bélgica, de modo que se transformaron en federados del Imperio Romano: Roma les brindaba tierras a cambio de soldados. El pueblo franco fue el primer grupo germánico que vivió en territorio romano de modo estable. Al principio los francos fueron aliados de los romanos y los ayudaron a detener el avance de tribus germánicas orientales. Sin embargo, la historia de Francia cambiaría desde el siglo V DC.: con el rey Clodoveo, los francos comenzaron a conquistar progresivamente la Galia romana, hasta lograrlo por completo. Este avance franco coincidió con el debilitamiento del Imperio Romano de Occidente. Los francos se convirtieron en la base fundante de Francia y fueron quienes dieron nombre al país. De allí la importancia de este pueblo para la historia francesa.




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